Veracruz, Ver.
Las estaciones de carga vía USB para móviles son hoy un básico de los aeropuertos: los usuarios esperan encontrarlos sin importar en qué ciudad estén. Sin embargo, éstas pueden poner en riesgo los equipos que se le conecten, pues hay cibercriminales capaces de modificarlas para que instalen malware o extraigan datos.
“Conectarse a un puerto USB público es como encontrar un cepillo de dientes en la orilla de la carretera y decidir metérselo a la boca. No tienes idea de dónde ha estado esa cosa”, aseguró Caleb Barlow, vicepresidente de X-Force Threat Intelligence en IBM Security, a Forbes.
Pero entonces, si te encuentras en un aeropuerto y la batería de tu smartphone o tablet está baja o muerta, ¿qué puedes hacer sin exponer tus gadgets o tu información? La opción más segura es llevar tu cargador contigo y enchufarlo a una tomacorriente de pared o, aún mejor, cargar con un banco de energía portátil.
Si bien estas precauciones pueden parecer excesivas para el viajero promedio, Barlow afirmó que preocuparse por las estaciones de carga vía USB, que también puedes encontrar en lugares públicos como centros comerciales, es inteligente. También destacó que evitar utilizar accesorios tecnológicos dejados por otros viajeros en un lugar o que están ahí para su uso compartido, como en el caso de los cables de carga, es buena idea.
“Digamos que soy una mala persona. Entro a un aeropuerto. No voy a desarmar fácilmente una estación de carga, pero sí puedo sin problema dejar ahí mi cable. Y dentro de ese cable puede haber un chip adicional que implementa malware”, advirtió.
De acuerdo con un estudio de IBM Security, un creciente número de piratas informáticos tiene la mira puesta sobre los viajeros. El Índice de Inteligencia de Amenazas IBM X-Force de 2019 reveló que el sector del transporte se ha convertido en un objetivo prioritario para los ciberdelincuentes, colocándolo en el segundo lugar de las industrias más afectadas.