Vivimos en un ambiente de desánimo y descontento social: arquidiócesis de Xalapa
Escrito por: Información/ Redacción
Domingo 15 de diciembre de 2019

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Xalapa, Ver Como cada domingo, la arquidiócesis de Xalapa emitió su comunicado oficial, el cual va enfocado en la alegría que debería causar entre las personas la llegada de la navidad y sus celebraciones; sin embargo mencionan que este periodo que debería de ser paz y alegría se han visto empañado por la situación que enfrenta el Estado.

El tercer domingo de Adviento se conoce en la liturgia de la Iglesia católica como el DOMINGO DE LA ALEGRÍA. En la corona de adviento se representa con el cirio de color rosa. La liturgia nos invita a estar alegres porque estamos muy próximos de celebrar la santa Navidad.

La palabra de Dios nos explica cuál es el motivo del por qué debemos estar alegres. El profeta Isaías lo explica de esta manera: “Que se le alegre el desierto y se cubra de flores… que se alegre y dé gritos de júbilo… he aquí que su Dios viene ya para salvarlos (Is 35, 1-6).

Por lo tanto, la razón de esta alegría es la llegada del salvador.
Efectivamente nos encontramos ya a unos días de la celebración del nacimiento de Jesús.

Jesús es nuestro salvador y nosotros nos estamos preparando para recibirlo. Esa es la razón por la que debemos estar siempre alegres como lo dice también el apóstol Pablo. “Estén
siempre alegres en el Señor. El Señor está cerca” (Flp 4, 4.5). La llegada de Jesús por lo tanto es motivo de alegría para todos los que creemos en él.

En estos días previos a la navidad, del 16 al 24 de diciembre, celebraremos las tradicionales posadas. La celebración de las posadas es una bella oportunidad para contemplar el misterio
de la encarnación del Hijo de Dios, así como el ambiente y el contexto donde sucedió.

Las posadas forman parte de una hermosa tradición cristiana iniciada desde el periodo de la colonia que nos dispone interna y externamente para la celebración de la noche buena.

Las posadas nos recuerdan la experiencia de rechazo de José y María. Fue en Belén donde “María dio a luz a su unigénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada” (Lc 2, 7). Estos datos bíblicos son narrados también de forma popular en los versos que se cantan durante las posadas.

La fiesta de las posadas nos permite vivir algunos aspectos importantes de la vida cristiana. En las posadas se escucha la Palabra de Dios que nos narra los momentos previos al nacimiento de Jesús. Se tiene ocasión para hacer un momento de contemplación y de oración.



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