Hoy se cumplen 75 años de la liberación de Auschwitz: cuando el ser humano tocó fondo
Escrito por: Información/ Redacción
Lunes 27 de enero de 2020

/ Fotografía: Información/ Redacción

El ascenso de Hitler al poder se produjo gracias a valores tan simples (y tan efectivos al mismo tiempo) como el rencor y el odio. Rencor contra aquellos que les arrebataron la gloria del pasado y el lugar que legítimamente les correspondía en la historia. Odio hacia todo aquel que fuera o pensara distinto a lo que ahora dictaba la masa y su líder. Con estos dos principios tan asimilados en la población, el rechazo hacia estos supuestos enemigos alcanzó tal punto que se desdibujó su condición humana. Así irían surgiendo los campos de concentración, como mataderos en los que recluir y eliminar a los que eran considerados molestos.

El desarrollo de estos lugares, al igual que de las prácticas que en ellos tenían lugar, fue algo progresivo que varió con el tiempo. Cuando Hitler subió al poder y se autoproclamó Führer en 1933, el clima internacional todavía obligó al líder alemán a ocultar sus cartas durante un tiempo y estos campos se presentaron al mundo como centros de detención y prisiones para opositores políticos. La verdadera proliferación de los campos tiene lugar a finales del 38 y sobre todo a partir del estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939. El número de prisioneros aumentó con la detención de judíos, gitanos, polacos, homosexuales, personas con discapacidad o prisioneros de guerra.

La función de estos lugares también fue variando con el tiempo. Los campos de concentración se convirtieron en una fuente de mano de obra esclava perfecta para la brutal economía de guerra que Alemania estaba desarrollando. Más tarde, especialmente a partir de que el Holocausto Nazi concretase sus últimos detalles con la Solución Final, algunos de ellos derivaron en los llamados campos de exterminio masivo, en los que el asesinato y el genocidio adquirieron las mecánicas de un proceso industrial totalmente sistematizado. Conforme las tornas de la guerra iban girando y el Eje se veía contra las cuerdas, las fuerzas aliadas fueron liberando los territorios ocupados y poniendo fin a la barbarie que había tenido lugar en los campos de concentración.

En la actualidad, muchos de ellos se conservan como lugares para la memoria de las víctimas, la reconciliación y el recuerdo de la oscuridad que el ser humano puede albergar en su interior. Aquí recogemos algunos de los que, según el United States Holocaust Memorial Museum, fueron los campos de concentración más importantes.

Si bien los más conocidos (por desgracia) son aquellos cuya historia es más trágica, el Tercer Reich montó una amplísima red de campos de concentración y exterminio en los que todos aquellos que eran considerados “enemigos de Alemania” eran encerrados en condiciones infrahumanas y obligados a participar en trabajos forzados, como sujetos de experimentos o directamente asesinados. Según el United States Holocaust Memorial Museum, en el territorio ocupado por los nazis y sus aliados europeos hubo más de 15.000 campos.

Arbeitsdorf, Alemania
Situado a unos 48 kilómetros de Brunswick (Alemania), este campo de concentración inició su actividad en 1940 y cerró en 1942. En él murieron unas 600 personas y es conocido porque el ingeniero automovilístico Ferdinand Porsche utilizó a los prisioneros de este campo como mano de obra.

Auschwitz-Birkenau, Polonia
Auschwitz-Birkenau era uno de los seis lugares que entraban en la categoría de ‘campo de exterminio masivo’ y fue, en sus cinco años de funcionamiento, el más letal. En sus hornos y cámaras de gas murieron cerca de 1.1 millones de personas y, de hecho, su liberación por el Ejército soviético marca el Día Internacional de las Víctimas del Holocausto.

Belzec, Polonia
Belzec fue el segundo campo de exterminio activo. El campo se construye en 1941 y comienzan a emplearse las cámaras de gas en marzo de 1942. Hasta diciembre de ese mimso año, cuando cerró el campo, murieron en Belzec más de 400.000 personas. Como curiosidad, uno de los primeros indicios que llegaron a los Aliados de lo que se estaba haciendo en los campos llegó de Belzec, donde la resistencia polaca dio la voz de alarma.

Bergen-Belsen, Alemania
Abierto en 1940 como campo de prisioneros para franceses y belgas y soviéticos a partir de 1941, Bergen-Belsen pasó a ser un campo de concentración dirigido por las SS en 1943. Fue el primer campo de concentración liberado por los Aliados de la Segunda Guerra Mundial.

Buchenwald, Alemania
Siendo uno de los campos de concentración más grandes, Buchenwald estuvo activo desde 1937 hasta 1945. Los prisioneros fueron obligados a trabajar en la industria armamentística que allí se desarrollaba.

Chelmno, Polonia
Próximo a la ciudad de Lodz, en Polonia, Chelmno carga con la losa de haber sido el primer campo de exterminio nazi y el primero en el que se utilizó gas venenoso para acabar con la vida de los prisioneros. Sus primeras víctimas fueron los judíos del gueto de Lodz.

Dachau, Alemania
Dachau era una antigua fábrica de armamento reconvertida en campo de concentración e inaugurada apenas dos meses después de que Hitler se autoproclamara Führer. Aunque al principio se vendió como una prisión, Dachau era en realidad el patio de juego del macabro Sigmund Rascher, cuyos experimentos causaron la muerte de unas 300 personas

Dora-Mittelbau, Alemania
Este campo de concentración se abrió en 1943 para albergar a los trabajadores forzados del subcampo Buchenwald. Las SS pretendían nutrir de mano de obra la fábrica subterránea que había en la montaña Kohnstein, la más grande de la Segunda Guerra Mundial y encargada de la producción de misiles V2 y de motores de avión de la firma Mittelwerk.

Flossenbürg, Alemania
Flossenbürg fue concebido como un campo de concentración en el que recluir a aquellos presos que los nazis consideraban “asociales” o criminales. Hasta su liberación murieron unas 14.000 personas en el recinto.

Gross-Rosen, Polonia
Establecido en verano de 1940 y liberado por los soviéticos en febrero del 45, Gross-Rosen se caracterizó por las durísimas condiciones en las que vivían los presos que trabajaban en una cantera cercana o en las fábricas. Aquellos que seguían vivos pero no podían trabajar eran enviados a Dachau como sujetos para los experimentos

Kaiserwald (Riga), Letonia
Antes de la guerra, en Riga había una población aproximada de 40.000 judíos. Cuando los nazis tomaron los países bálticos como parte de su enfrentamiento con la URSS, crearon un gueto que acabaría por nutrir el campo de Kaiserwald desde 1941. Para 1944, cuando los soviéticos liberaron el campo, casi todos los judíos de Riga habían sido asesinados.

Klooga, Estonia
Se crea en 1943 como subcampo de Vaivara y acabó por convertirse en el tercer campo de trabajo más grande de Estonia. Sus prisioneros se dedicaron principalmente a la fábrica de ladrillos y en aserraderos.

Majdanek, Polonia
El campo de concentración Majdanek comenzó su actividad en octubre de 1941 y la principal labor de sus prisioneros era proporcionar material de construcción y estructuras para puestos militarizados que se construirían en el territorio ocupado por los nazis.

Mauthausen, Austria
El campo de Mauthausen es especialmente conocido en España porque fue allí donde se envió a los exiliados republicanos tras la Guerra Civil. El número de víctimas varía según las fuentes, pero suele moverse entre 120.000 y 300.000 muertos.

Natzweiler-Struthof, Francia
Establecido en la Alsacia anexionada por los alemanes en 1940, Natzweiler-Struthof fue el único gran campo de concentración en territorio francés y el primero en ser liberado por las fuerzas aliadas. Se estima que, durante sus años de funcionamiento, se deportó a 52.000 personas allí, muchas de las cuales morirían en una marcha forzosa hacia Dachau después de que los oficiales de las SS decidieran evacuar el campo.

Neuengamme, Alemania
Siendo el campo más grande del norte de Alemania, llegando a tener hasta 80 campos satélites en su momento de mayor actividad, Neuengamme inició su carrera en 1938 con un grupo de apenas un millar de presos trasladados desde Sachsenhausen pero para 1940 ya se había constituido como campo de concentración. A finales de 2019 se dio a conocer la historia de unos 600 españoles que estuvieron en este campo y que habían sido olvidados.

Plaszów, Polonia
Situado a escasos kilómetros de Cracovia, en lo que podrían seguir siendo consideradas sus afueras, se encontraba el campo de concentración de Plaszów. Este lugar, en el que se encerró a unas 25.000 personas, es especialmente conocido porque Oskar Schindler utilizó a sus ocupantes como trabajadores, salvando a más de 1.000 personas, y porque estaba dirigido por el cruel oficial SS Amon Goeth.

Ravensbrück, Alemania
Situado al norte de Berlín, sobre unos terrenos propiedad de Heinrich Himmler, Ravensbrück fue un campo de pequeño tamaño en el que solo se recluyó a mujeres “enemigas de Alemania”. Desde 1939 hasta el 45, se estima que hubo unas 250.000 prisioneras que fueron víctimas de vejaciones, maltratos y experimentos tan crueles como hacerlas estériles a cambio de falsas promesas de libertad. Hasta los 80, su historia y las atrocidades que allí se cometieron permanecieron en el olvido.

Sachsenhausen, Alemania
Siendo el más cercano a Berlín, Sachsenhausen mantuvo su actividad como campo de concentración nazi desde 1936 hasta 1945, fecha en la que se estima que pasaron por sus barracones unas 200.000 personas. Curiosamente, tras el final de la guerra, los soviéticos aprovecharon las instalaciones y lo convirtieron en el Campo Especial Nº7, donde mantuvieron presos a disidentes o prisioneros nazis.

Sobibor, Polonia
El campo de Sobibor fue constituido en la primavera de 1942 por oficiales de las SS y de la policía en el marco de la Operación Reinhard, que buscaba acabar con la población judía de Polonia en unos meses. A mediados de 1943, un grupo de prisioneros se alzó en armas contra sus captores y consiguió escapar, aunque algunos serían atrapados de nuevo y los que quedaron en el campo fueron fusilados.

Stutthof, Polonia
Stutthof fue el primer campo de concentración construido por los nazis fuera de territorio alemán y el último en ser liberado por las fuerzas aliadas. Se estima que, entre 1939 y 1945, pasaron por él unos 115.000 presos.

Theresienstadt, República Checa
Situado en la localidad checa con la que comparte nombre, Theresienstadt es el único caso que tiene las categorías de gueto y campo de concentración. Este lugar fue empleado por los nazis como punto de transición para aquellos que iban a ser deportados hacia los campos de exterminio del este, como tapadera para hacer creíble la farsa en la que los prisioneros ancianos eran enviados al este para trabajar y como centro de reclusión en el que esperaban que las malas condiciones aceleraran la muerte de los prisioneros.

Treblinka, Polonia
El lugar elegido para construir el campo de Treblinka fue un sitio poco transitado, parcialmente oculto pero próximo a algunas localidades y a las vías del tren. Treblinka I fue inaugurado en 1941 como un campo de trabajos forzados y Treblinka II, en 1942, como campo de exterminio en el contexto de la Operación Reinhard.

Vaivara, Estonia
Contando con la clasificación de campo de tránsito, Vaivara fue establecido en 1943 como prisión para los prisioneros de guerra soviéticos y la población judía de los países bálticos antes de ser enviados a los campos de trabajo y exterminio del oeste. El campo fue dirigido por Max Dahlmann y todo el personal administrativo del campo estaba formado por miembros de los llamados Comandos Calavera de las SS (SS Totenkopfverbände).

Vught, Países Bajos
A pesar de su corta trayectoria (abrió en 1943 y fue liberado por los aliados en 1944), por Vught pasaron 31.000 prisioneros de los que murieron 749 personas. Las principales tareas a las que se dedicaron eran la construcción y montaje de radios o lámparas que se enviaban al frente y que, en muchos casos, saboteaban.

Westerbork, Países Bajos
Originalmente construido en 1938 por las autoridades holandesas como campo de refugiados para los judíos que huían de los nazis, acabó por convertirse en un campo de tránsito en 1942 desde el que fueron deportadas 97.776 personas hacia campos de exterminio en el este de Europa. Fue liberado por fuerzas canadienses en abril de 1945.
Fuente: Muy Interesante




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