Familiares de personas desaparecidas en la entidad denunciaron que la Fiscalía General del Estado (FGE), les entregó restos óseos que no corresponden al ADN de sus hijos desaparecidos.
La acusación fue realizada por las familias Grajeda García y Vargas García, quienes detallaron que luego de la desaparición de sus hijos Baruch Grajeda García y Francisco Javier Vargas García en julio de 2016, presuntamente a manos de elementos de la Policía Federal, la Fiscalía habría reportado la aparición de sus restos en la fosa clandestina del Arbolillo en Alvarado.
Fue la División de la Científica de la Policía Federal quien analizó dos cráneos hallados y aseguró que correspondía con el perfil de ADN de las víctimas así como varios huesos.
Sin embargo, aunque les fueron entregados los cráneos y diversos restos óseos, peritos externos, quienes realizaron análisis de ADN, evidenciaron que la Fiscalía habría entregado cuerpos equivocados a sus familiares.
Los resultados de las investigaciones realizadas este año por el Equipo Mexicano de Antropología Forense (EMAF), revelaron que el análisis de los cráneos es correcto, no así el del resto de los cuerpos.
"Hasta hoy la Fiscalía solo nos ha hecho dar vueltas y nos ha dado un mal trato, al grado de que los análisis de ADN que hizo la división científica de la guardia nacional resultaron positivos para ellos, pero al hacer un examen externo, los resultados fueron negativos, nos quieren entregar restos que no son de nuestros hijos", declaró el padre de uno de los desaparecidos.
Por ello, llevarán su queja a una corte internacional de los Derechos Humanos y otras instancias para que se finque responsabilidad a quien resulte culpable.