En lo que va del año, la Unidad de Salud Animal de Xalapa ha recibido más de 600 reportes de atención respecto a animales maltratados, accidentados o que están a la venta, así lo informó el Jefe de la Unidad, José Luis Ronzón.
Entrevistado en el centro de la ciudad, explicó que aunque con la pandemia también se han recibido casos de mascotas abandonadas, no es algo exclusivo de la época, sin embargo, ya se están tomando cartas en el asunto para hacer saber a la ciudadanía que se trata de un delito.
“Si hay mucho abandono, pero no nada más ahorita por la pandemia, ese abandono viene de tiempo por eso es que se están haciendo actividades por medio de la aplicación del reglamento para fundar y motivar actividades en beneficio de los animales”
Reconoció que en redes sociales e incluso en medios de comunicación, constantemente se registran denuncias anónimas de presunto maltrato animal, sin embargo, admitió que muchos casos son falsos y tienen que ver con problemas vecinales.
Pese a ello, dijo, sí están haciendo inspecciones y sí se está haciendo la supervisión de los casos.
“Entendemos que ahorita por lo de la pandemia, la gente está un poquito molesta, agresiva por lo mismo y hay que entenderlo, pero no involucren casos de problemas de vecinos y no tachen a la Unidad de Salud Animal porque son cosas totalmente diferentes, si ellos tienen problemas como vecinos hay medios e instancias para que estos sean tomados en cuenta”
Y respecto a la venta clandestina de animales, aseveró que continúan registrándose casos, pero aunque acuden a atender las denuncias, al no contar con pruebas como fotografías, no pueden actuar, además, en otros casos se hacen en redes sociales desde cuentas falsas.
“Como son en redes sociales son de correos falsos, Facebook falsos, nos han hablado a nosotros, vamos al lugar y cuando vamos quitan su cartulina, ahí lo que tenemos que hacer es evidenciar, porque el código penal nos pide evidencias como fotos con la venta de animales, eso es bien importante”, dijo.
Finalmente, exhortó a la ciudadanía a hacer denuncias reales y sin revelar datos personales de quienes cometen el maltrato, ya que aseveró que ello también representa una violación a sus derechos humanos.