. - Desde hace algunos años, una de las cosas que he empezado a disfrutar mucho es cocinar, en especial para mi familia.
Cuando mi esposa empezó a estudiar la especialidad en ortodoncia los sábados por la mañana y hasta medio día, me quedaba en casa con mis hijos, entonces le preparaba a ella un sándwich para llevar y después tenía que hacer algo para desayunar con mis hijos, además me di cuenta que tenía que cocinar algo para la comida y que al regreso de mi esposa, todo estuviera listo.
Entonces descubrí la importancia de tener todos los ingredientes para preparar cualquier platillo, ya que si alguno falta, la receta no queda igual, pero sobre todo no se disfruta bien; para vivir una vida plena, feliz, con gozo y paz, al igual que como para una buena receta, se necesitan todos los ingredientes, si falta solo uno, el resultado no será el mejor o el esperado.
Lo mismo sucede en nuestra vida, a veces no entendemos porque nos suceden ciertas cosas, nos parecen injustas, pensamos ¿por qué a mí Dios? O talvez, no llegan los cambios que esperamos, un buen negocio, un ascenso, una pareja, una escuela, una casa, un auto, un préstamo, etc.
Podemos llegar a sentirnos frustrados porque las cosas no salen como queremos, ni en el tiempo que esperamos, pero igual que con una receta, debemos tener todos los ingredientes para disfrutar del platillo o postre terminado.
Por cierto les recomiendo algunas películas relacionadas con el arte y el gusto de cocinar, la primera es: “Julie & Julia", con Amy Adams y Meryl Streep; también “Sin reservas”, con Katerine Zeta Jones, Abigail Breslin y Aaron Eckhart; otra es: “Una buena receta”, con Bradley Cooper; y una más nueva: “Mensajes de voz para Isabelle”, con Zoey Deutch y Nick Robinson.
Dios es el chef por excelencia (hablando en sentido figurado), Él sabe lo que sucede con nuestra vida, sabe lo que necesitamos y en el tiempo en que lo necesitamos, nada escapa a su voluntad.
Quizás lo que estemos viviendo en la actualidad nos decepciona, nos desespera o nos hace dudar hasta de la presencia de Dios en nuestra vida, pero dejemos todo en sus manos y esperemos a que ponga todos los ingredientes para nuestro bien.
Nuestra vista está limitada por nuestro presente e influenciada por nuestro pasado, creemos que aquello que se nos está negando, no llegará nunca, que no es posible, que no es para nosotros o que no vamos a obtenerlo por causa de nuestras malas decisiones en el pasado o simplemente pensamos que la vida es injusta con nosotros, pero te tengo una buena noticia, Dios es bueno y justo para los que lo aman y esperan con fe.
Él quiere que confiemos en su voluntad, en su favor, en su bendición, conoce nuestra vida y sabe por lo que pasamos, Él tiene todos los ingredientes para nuestro bien y nos los dará en el tiempo perfecto.
Te han decepcionado, te han herido, te han lastimado, debes empezar por perdonar, perdonarte a ti mismo y aceptar el perdón de Dios, así estarás preparado para recibir un nuevo ingrediente en tu vida, Dios te pondrá en el lugar correcto, te hará conectar con la persona correcta, abrirá la puerta para ese negocio, ese trabajo, ese ascenso, esa casa, ese auto, ese tratamiento médico o lo que necesitas para una familia restaurada.
Todo esto lo escuché en una conferencia del pastor Joel Osteen, donde además comenta que a veces nos suceden ciertas cosas que podrían parecer injustas, insuperables como una tragedia para nuestra vida, pero Dios en su infinito amor y misericordia, sabe que es lo que necesitamos, para qué nos está preparando; cuenta una anécdota de un hombre que naufragó hasta una isla y después de un tiempo, consiguió construir una choza para cubrirse de la lluvia y el sol; un día salió a buscar algo para comer, pero con las brasas de la fogata que había hecho la noche anterior, sopló el viento y se incendió la choza, al ver a lo lejos el humo, regresó corriendo, pero al llegar, se dio cuenta que la choza estaba prendida por completo, entonces se cayó de rodillas en la playa, se entristeció mucho y volteó al cielo diciendo: cuando nada podía salir peor, Dios por qué permites que suceda esto y se puso a llorar, después de unos minutos, escuchó un sonido, como la bocina de un barco, levantó la cara y cuál fue su sorpresa, frente a la isla parecía ver a la distancia un bote, por un momento dudo, pensó que estaba alucinando, pero poco a poco se fue acercando la embarcación hacia donde él estaba y ¡sí, era el guardacostas!.
Entonces se puso a brincar de gusto, al fin lo habían rescatado; le preguntó al capitán del bote, cómo lo habían encontrado, él le contestó: vimos el fuego que prendiste.
Si se está quemando tu choza, no te preocupes, ni te entristezcas, Dios sabe lo que hace, está preparando el último ingrediente para que disfrutemos de nuestra vida completa, plena, llena de bendiciones, debemos confiar en su voluntad y sus promesas.
Jeremías 29:11 dice: "Porque Yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Señor, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis."
¡Ánimo, Dios te bendiga!