. - La gobernadora de Veracruz reveló la gravedad de la crisis financiera que arrastran 199 municipios de la entidad, una situación que calificó como insostenible y que ha mantenido paralizada la obra pública en todo el estado.
Según sus propias declaraciones, todo inició con operaciones de bursatilización por el orden de 1,500 millones de pesos, pero debido a intereses abusivos y contratos leoninos, hasta la fecha las autoridades locales han tenido que desembolsar más del doble de lo original, superando los 3,000 millones de pesos. Y lo más alarmante: "TODO HA SIDO SOLO PARA CUBRIR INTERESES, SIN TOCAR NI UN PESO DEL CAPITAL ADEUDADO".
Esta carga, sumada a pasivos ante Conagua y bancos privados, ha provocado que la Secretaría de Hacienda retenga las PARTICIPACIONES FEDERALES a los ayuntamientos, dejándolos prácticamente sin recursos para atender las demandas más básicas de la población.
"La gente pide pavimentación, arreglo de plazas, alumbrado... pero los municipios no tienen con qué, porque se les quita el dinero antes de que llegue a sus manos", advirtió la mandataria.
Ante este escenario catastrófico, el gobierno estatal tomó una decisión drástica: ASUMIR LA TOTALIDAD DE LA DEUDA para renegociar las condiciones con los tenedores - acreedores y las autoridades federales.
El plan busca liquidar todo el pasivo ÚNICAMENTE SOBRE EL CAPITAL, eliminando intereses y estableciendo pagos fijos hasta el año 2030.
Ya se realizaron reuniones con alcaldes de la zona centro e indicó que este miércoles corresponde a los del sur y la próxima semana a los del norte.
Aunque la medida busca salvar las finanzas locales, expertos advierten que se trata de una operación de alto riesgo: el estado no es una institución financiera, y cualquier falla en el acuerdo podría arrastrar a toda Veracruz a la quiebra generalizada.